Programa de reposición para tiendas de ropa
La reposición es la tarea que más ventas protege en una tienda de moda y la que peor se suele hacer: a ojo, al cierre y sin mirar las tallas. Ownles la calcula sola cada día.
La lista de cada mañana
Al abrir, cada tienda tiene su lista de reposición: lo que se vendió ayer, talla a talla, que hay que volver a colocar en sala y que está en el almacén de la tienda. No hay que recontar la sala.
- Calculada a partir de la venta y de la cobertura de stock de cada tienda.
- Ordenada por la ubicación del almacén, para recorrerla de una vez y no por referencia.
- Lo que no está en la tienda no se repone: se pide al almacén central, y se sabe cuándo llega.
- Lo que no se encuentra queda apuntado como faltante, para el inventario y la siguiente compra.
Desde el almacén central
Oficinas ve lo que necesita cada tienda y el almacén prepara los envíos sabiendo qué coger y para quién. Los traspasos entre tiendas se proponen según lo que vende cada una: cada tienda recibe lo que vende, no lo que sobra en el almacén.
Con el teléfono en la mano
La lista se recorre desde el móvil de la tienda: se lee la etiqueta, se marca como repuesta y se pasa a la siguiente. Al terminar, la sala está completa y queda registrado qué se ha repuesto y qué no.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto se calcula?
Cada día, a partir de las ventas del día anterior. Durante el día se actualiza con lo que se va vendiendo.
¿Hay que configurar mínimos por tienda?
Se parte de la cobertura de cada familia y se ajusta por tienda si hace falta. No hay que revisar referencia por referencia.
¿Qué pasa con lo que no se encuentra?
Se marca como faltante. Queda para el inventario y para que la siguiente compra lo tenga en cuenta.